Dimitri entró en el estudio de Amelia con paso firme. El conductor que había contratado para ella le había informado que Lily había estado allí. Él le había dado instrucciones claras: mantenerse alerta e intervenir solo si era necesario.
No sabía qué había ocurrido en aquel encuentro, pero era evidente que no había sido una reunión agradable. Amelia había sacado a Lily de su oficina prácticamente a la fuerza.
Su mirada recorrió el pequeño local con detenimiento. Había una única cámara, ubicada