Cap. 35 Oscuro corazón
Vieron a la joven guardar el diario y la puerta abrirse. Era la empleada, una mujer mayor que le llevaba una bandeja de comida.
—Ella era Agatha, una buena mujer, me ayudó en secreto.
—¿Te ayudo en qué forma?
—Ella le daba mis cartas a Ray, era mi cómplice.
—¿Qué pasó con ella?
—No lo sé. Ella sabía la verdad de todo lo que me hacía Enrietta a mí y a mi bebe.
—¿Estabas embarazada?
—Sí.
La mujer recibía una carta de la joven y esta le decía.
—Quiero que le lleves a mi hermana Marlene esta carta,