Cap. 17 El ataque del lobo gris
Bertino se acercó con una sonrisa a Rowena.
—Hola, Rowena, ¿cómo estás?
—Bertino, muy bien, gracias, ¿y tú?
—Soportando el cambio.
Boris lo vio muy cerca de Rowena y eso no le gustó y se acercó.
—¿Sucede algo?
—Saludó con Bertino.
—Sí, es bueno ver a las personas que nos dan una mano.
—Rowena viene conmigo y se irá conmigo.
Bertino no entendió sus palabras.
—Cálmate, pareces enojado.
—Me enoja que no conozcas tu lugar en la vida —se acercó peligrosamente a él—. Y si no lo sabes, te lo voy a ense