Capítulo 37

Voy a mi habitación para ponerme decente, busco ropa interior y me pongo nuevamente su camisa, creo que este será mi fetiche. Me encanta percibir su aroma, y más cuando se impregna a mi piel.

Vuelvo a la estancia principal y me asomo a la cocina. Ahí está mi sexy guardaespaldas picando vegetales en una tabla de cocina. Levanta ligeramente la mirada y me observa con curiosidad.

— Me pregunto si has usado esta cocina para algo más que follar. — me río con su comentario.

Camino a una de las alacen
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