El silencio que ahora ha de cruzar valles infernales cubiertos de arena, son los mismos en los que tanto Nysa como sus acompañantes cambiaron sus vestiduras a telas finas blancas, casi traslúcidas. Lleva sobre su cuello una cadena con el símbolo de su región, las marcas son sombras sobre su piel.
Su cabello es recogido en un moño dejando el flequillo adelante, sus zapatos son sandalias doradas con un ligero tacón, sin contar los aretes florales dorados que cuelgan de su oído, largos y penetra