No puedo creerlo... esta ciudad es gigantesca
Un par de chicas caminan hacia la salida del aeropuerto, cada una con dos maletas.
Cuando llegan a la puerta, se detienen unos segundos mirando el límite invisible que separa su antigua vida de una nueva.
Sol observa a Maggie, y ambas se sonríen antes de dar un paso adelante, cruzando aquel umbral.
- No puedo creerlo... esta ciudad es gigantesca - exclamó Maggie, aventurándose unos pasos adelante como si desafiara al nuevo territorio.
Sol se quedó inmóvil, una extraña sensación de déjà vu recor