El salón quedó en silencio por un instante.
Todas las miradas se dirigieron hacia la entrada cuando Alicia cruzó las puertas principales.
Llevaba un vestido azul elegante, de líneas suaves y un pequeño escote que realzaba su figura con sutileza. Su andar era seguro, casi ensayado. Sonreía, disfrutando del murmullo que despertaba a su paso, de las miradas curiosas, admiradas… satisfechas.
Sin embargo, la única mirada que deseaba no estaba en ella.
Michael apenas le dedicó un vistazo fugaz antes