El joven está muerto.
En ciudad A.
Después de estar esperando una llamada durante horas y no recibirla, Walter intentó llamar una y otra vez a Ricardo, pero no contestaba. Así que, sin más, llamó a la mansión donde vivían. Aunque los horarios eran diferentes, siguió insistiendo. Necesitaba saber cuál sería su próximo movimiento. No podía dejar que se viera involucrado.
Al otro lado, el mayordomo contestó con una voz emocional, donde se podía notar que algo no estaba bien.
—Buenas noches, señor Walter... —el mayordom