En el salón, la madre de Javier esperaba, sentada en un sillón junto a la ventana. Al verlos entrar, se levantó lentamente, su rostro mostrando una mezcla de curiosidad y una profunda incertidumbre.
—Madre —dijo Javier con voz suave pero firme—, quiero presentarte a alguien muy especial. Él es... él es Richard. El hijo de Fernando.
Los ojos de la madre de Javier se posaron en Richard, escrutándolo de arriba abajo. Por un instante, su rostro permaneció inexpresivo, como si estuviera tratando de