Con el corazón latiendo con fuerza por la urgencia de su descubrimiento y la creciente confusión sobre el parecido entre Javier y Richard, Magaly se movió con cautela por los pasillos de la mansión. Afortunadamente, el ajetreo por la llegada de la familia Contreras seguía siendo su mejor aliado, permitiéndole deslizarse entre el personal sin levantar demasiadas sospechas.
Evitando los salones principales y las áreas de mayor tránsito, buscó una salida discreta. Recordó una pequeña puerta de ser