—Son estrellas, me enteré de que te gustaban las rosas y… bueno… quise hacerte este presente— Se escucha nervioso.
—Hefesto— Levanto la mirada y lo veo con una expresión de sorpresa. —Eres muy amable al pensar en mí, es realmente hermoso—
—No es un simple objeto que se ve bonito Ina, también te ayudará a canalizar mejor tus habilidades—
— ¿Qué habilidades? — Ladeo la cabeza y le miro curiosa.
—Bueno… tienes la habilidad de sanar, que ningún Dios tiene más que Zeus, puedes calmar a cualquiera—
A