—No con todos, solo con algunos— Doy unos pasos hacia atrás. —Bueno, me voy… que tengan una linda noche— Soy lo más amable posible con Ares, no quiero que termine por romper todo el jardín.
Me doy media vuelta y empiezo a caminar, pero me veo interrumpida por la mano de Ares, que me ha agarrado de la muñeca, me giro hacia él y lo observo con detenimiento, él se queda ahí parado, sosteniendo mi pequeña muñeca entre su enorme mano, arqueo una ceja y espero a que me diga algo, pero no sale nada de