Capítulo 52. Confesiones peligrosas y sinceras.
Angus.
Después de que casi fuera apelado por un enorme escoces, y uno de los super protectores varones Miller, y ante la advertencia de Roy de que el vendría personalmente a, seguramente, sacarme el hígado a puñetazos, o alguna tortura más que se ocurriera por el camino hasta Edimburgo, decidimos descansar en mi casa de escocia, hasta que él llegara para acabar con mi vida.
Pese a que trate de dormir para ser un tractivo cadáver, al día siguiente, no podía, asi que, tras meditarlo mucho, y sa