Epílogo.
Amelia.
-” Los declaro marido y mujer, puedes besar a la novia.”- oí que decía el párroco escoces, mientras yo hacía de testigo de cómo un enamorado, y totalmente dichoso, Rowdy besaba su esposa secreta, la incombustible Connelly Blake, que ahora se llamaba Cooper, delante de mí.
La verdad es que la envidia me corroe por dentro, la maldita Betty Boo, al final se ha salido con la suya, y a las espaldas de las grandes controladoras de las tres familias, se había casado con el hombre que amaba,