"Del manual de Norman: Regla 1. No acostarse con vírgenes". La puerta de la oficina de Norman cedió con un leve clic. —¿Qué haces aquí? —preguntó él sin levantar la vista del monitor, pues de inmediato sintió su olor y tuvo una erección. Habían pasado un par de días desde aquel almuerzo familiar y no había podido sacarla de su cabeza. Ekaterina cerró con llave detrás de ella; el sonido fue claro, intencional. Dejó la tarjeta sobre el escritorio sin apuro. Vestía un vestido negro ceñido que se a