POV Carlos
Cuando finalmente cierro la puerta detrás de nosotros, siento que el eco del festejo todavía me retumba en los huesos. La noche, en teoría perfecta, se me ha incrustado como una astilla envenenada bajo la piel. Isabella entra detrás de mí con pasos suaves, mirando a su alrededor con esa mezcla de sorpresa y curiosidad que no intenta disimular.
—Nunca habías sido tú quien me pidiera venir —dice, casi en un susurro.
No respondo. La garganta se me cierra. Me quema aún la imagen que llev