Mundo ficciónIniciar sesiónPoco a poco Diana abrió los ojos y vio en donde estaba: en el asiento junto a la ventana de un viejo autobús, de esos que fueron muy populares a inicios de los noventas y que ni siquiera tenían por lo menos una televisión colgada del techo para hacer más llevadero el viaje, nada que ver con él lujoso autobús del que salieron de Querétaro la noche anterior.
Diana se giró a su derecha y vio junto a ella a Kaled, quien dorm&ia







