Mundo ficciónIniciar sesiónPor su naturaleza como pecado, Amit apenas si era capaz de sentir cambios de temperatura… pero nada más escuchar esas tres palabras de boca de Daniel, y además verlo preocupado por la situación en la que se encontraban, la eidola pudo sentir algo de frío bajar por su espalda.
Mientras tanto, el devorador frente a los dos pecados sonrió y dijo:
—Vaya, vaya… ¿quién lo diría? Los pecados que estaba rastrean







