Sentí una punzada intensa en el pecho, pasé saliva. Sentí vergüenza de haber usado su seguro sin avisarle, pero era tarde, pensé en hacerlo en la mañana.
—¿Están bien? —preguntó con tono de angustia.
—Sí, Lucy presentó fiebre y la traje a la clínica, tuve que usar tu seguro, prometo pagarlo todo, pero no estaban recibiendo emergencias en el hospital más cercano y el otro estaba muy lejos, no quería que convulsionara.
—No tienes que darme explicaciones, ni devolver nada, el seguro es para eso y