Romeo Scavo.
Parecía una locura, pero era la única forma en la que ninguno de los dos saldría lastimado, o eso pensaba.
La cara de contrariedad de Caroline, la podía comprender por completo, esa noche, la tomé de la mano y la regresé a casa en el mismo helicóptero que partimos, pero su cara ya no era de emoción y alegría, se mantuvo seria y con una expresión de confusión en su rostro.
Al llegar a casa, en la zona del helipuerto, alcé su rostro de nuevo, la miré con el deseo contenido que me empe