Juliana De Voncelli.
No podía creerlo, ni menos en una persona desconocida. Pero por qué me duele lo que me dice.
Es absurdo, es cruel, es aberrante.
Mi mamá no habló de ella, decía que era de una familia muy lejana, que nadie quería verla. Pero me mintió.
Qué horror.
En la llamada es su voz, es su llanto, para mí es reconocible, vivía día a día en una insólita depresión del que no tenía ni la más mínima idea de lo que en realidad estaba sucediendo.
Al parecer la vida me seguirá sorprendiendo,