Capítulo cincuenta y tres.
Eva se sorprendió al escucharla — Anna ¿Estás segura de esto? no tomes una decisión tan a la ligera, piensa bien las cosas.
— sabes bien, que siempre quise irme, pero no pude hacerlo debido a mi padre. Ahora ya no esta y no me lo puede impedir, a demas él me escribio una carta y me dijo que persiguiera mis sueños, entonces eso haré, ya no llorare mas. Agustin no merece mis lagrimas, de algo estoy segura se arrepentirá de todas sus palabras.
— si ya lo decidiste, solo puedo apoyarte Javier lleg