Capítulo cincuenta y dos.
Anna, se quedo sola en la casa, se metió a dar una ducha y mientras el agua recorría su cuerpo, sus lagrimas lo hacian tambien, no podía creer lo que estaba pasando. Primero la muerte de su padre y ahora esto.
Anna.
Por dios que esta pasando, yo no entiendo esto, primero te llevas a mi nana y a mi padre, y ahora pretendes dejarme sin Agustin, por que dios por que eres tan injusto conmigo. Que hice para merecer esto, que hecho mal en mi vida que cuando ya soy feliz esa felicidad se me va de las