_ ¡Wau! Qué impresionante, ahora veré como esas gatas salvajes aran para acercarse al presidente. Ahora se comportarán _ el presidente es muy bueno, los trata a todas, muy bien. Por eso toda se le quieren tirar.
_ Bueno, pues tú también eres una chica bella? _ dije yo.
_ De verdad, muchas gracias, señorita Sheila! _ dijo Martha.
_ ¡De nada, querida!, ¿en qué departamento estás? _ le pregunté yo.
_ En publicidad de cosméticos, soy editora! _ dijo ella.
_ Qué interesante, pues _. Espero verte