_ Madre, no te agites por favor cálmate!.
Jade, está en el piso, indefensa y sin poder decir unas palabra más, su boca tampoco pudo trasmitir una palabra por los golpes, sus labios estaban hinchados.
la madre llamó a los sirvientes que la llevaran a su cuarto y la encerraran sin permiso del abuelo, no podría salir. Quien desobedece, será también recompensado igual que ella.
La madre no pudo mirar al abuelo en la cara. Estaba lleno de vergüenza. El abuelo no le dirigió la palabra. La abuela