Punto de vista de Sheila
En momento de girar la cerradura de mi puerta. Sentí un cálido y suaves manos excitantes tomarme por la cintura. Al girar fui tomada por sorpresa de un beso salvaje y fuertemente apasionado.
Ni yo ni él, nos podíamos aguantar la ganas que teníamos unos así el otro, pues en este caso él dio el primer paso.
Sin darnos cuenta términos en la habitación, donde yo procedí a quitar su esmoquin y camisa. Él retiraba cada unos de los asesorios que tenía puesto en mí.
Cada b