Ellos se sentaron, en una mesa y los camareros le sirvieron unas copas de champán.
Los ojos no desaparecían de la mesa donde estaba Sheila, sin duda era el centro de atención.
Una vez más Fernando sintió mucha tensión, es como que esos empresarios y famosos, están dispuestos robar su chica esta noche. En este momento maldijo a klair.
Comenzó una balada, muchos ojos estaba en la dirección de Sheila y Wendy.
Los chicos dieron el primer paso, cuando vieron las intenciones de los demás caballero