19. No todo es lo que parece
El lunes muy temprano, me levanté para darme una ducha y arreglarme de manera decente. Estaba hecha una m****a y por alguna razón, volví a pensar en mis padres. Necesitaba verlos, pero antes, tenía que cumplir mi promesa de ayudarlos. Sin dudar, le envié un mensaje a Evan, pidiéndole de favor que avisara en el trabajo que iba a llegar tarde, tenía algo importante que hacer.
El gerente del banco me miró con la desconfianza propia de las personas que, aunque sepan que tienes un poco de a