Toda la ansiedad y la inquietud desaparecen una vez que la tengo en mis brazos. Ella me transmite esa paz y tranquilidad que no había conseguido hasta ahora. ¿Quién iba a imaginarse que esta hermosa y maravillosa mujer era la que iba a terminar con mis días de soltero empedernido? Ni siquiera era el tipo de mujer que solía frecuentar, pero es, definitivamente, lo que estaba esperando.
Coqueta y sensual tira de mi corbata y acerca su boca a la mía para morderme los labios. Un ramalazo de placer