¿Qué demonios acabo de decirle? Me paso las manos por la cara y respiro profundo.
―¡No lo puedo creer! ―la voz de Gonzalo, me expulsa de mis pensamientos―. Eso que acabo de oír, ¿fue objeto de mi imaginación o Denzel Carpentier, por primera vez en su vida, le ha confesado su amor a una mujer?
Maldigo por lo bajo.
―Cierra la puta boca y sube al maldito auto.
Espeto, furioso. Con pasos apresurados rodeo el vehículo y me ubico en la puerta del copiloto
―Está bien, joder ―sonríe divertido y ele