Mi nueva jefa se pone de pie casi de inmediato.
―El incendio, el humo, me asusté y luego todo se volvió un caos, yo no…
Intervengo cuando la escucho balbucear palabras incoherentes. Me levanto del suelo y sacudo el polvo de mi ropa.
―Me entretuve más de la cuenta ―a decir verdad, no se me da bien la cocina ni nada de lo que tenga que ver con las labores domésticas―, estaba preparando el almuerzo, pero recibí una llamada y terminé quemando el pollo ―le explico a Ángela, que parece tener una gr