Nada importante.
POV Ella
La peor parte no fue descubrir que Diddier había ido al restaurante por mí.
La peor parte fue que, después del impacto inicial… ya no pude concentrarme en absolutamente nada más.
El socio seguía hablando frente a mí, relajado, divertido, completamente cómodo dentro de un desastre emocional que claramente consideraba entretenimiento corporativo de primera categoría, y yo asentía de vez en cuando fingiendo atención mientras mi cabeza seguía atrapada en otra parte del restaurante.
En otra