Silencios incomodos II.
POV Dylan.
—No puede despedir a un inversionista internacional porque nos descubrió emocionalmente incompetentes.
—Puedo intentarlo.
La imagen mental de Diddier redactando motivos corporativos para justificar aquello fue tan absurda que tuve que cubrirme la boca para no reír más fuerte.
Él me observó en silencio mientras intentaba recomponerme.
Lo extraño fue otra cosa.
La manera en que su expresión cambió apenas al verme reír.
No fue deseo.
O no solamente eso.
Había algo más tranquilo debajo d