Piero vio a su madre tan pronto cruzó la puerta del restaurante. Iba igual de elegante que siempre. No podía recordar si es que alguna vez la había visto usar algo casual. Sin importar el lugar Marena siempre se arreglaba como si estuviera lista para aparecer en la portada de alguna revista.
Algunas miradas se desviaron hacia ella con disimulo. Era algo muy común cuando se trataba de su madre. Sin importar donde estuviera, siempre llamaba la atención y a ella le encantaba que fuera así… Vivía