Emma no pudo dormir esa noche. Cada sonido la sobresaltaba. Cada sombra parecía amenazante. Revisó a Rose cuatro veces, asegurándose de que su hija estuviera a salvo y durmiendo plácidamente.
A las 3 de la madrugada, Ryan encontró a Emma sentada junto a la cama de Rose, observándola respirar.
"Vuelve a la cama", susurró Ryan. "Rose está bien. La casa está cerrada. El sistema de seguridad está activado".
"¿Y si no es suficiente? ¿Y si quien llamó puede pasar por alto todo eso?" La voz de Emma er