CAPÍTULO TREINTA Y TRES

James había grabado esto para documentar su recuperación. Pero lo que en realidad había capturado era su propio fracaso. Podía observarla, estudiarla, documentarla todo lo que quisiera.

No podía igualar su alegría.

Emma guardó el clip de treinta segundos en sus archivos y luego destruyó la memoria USB.

Esos treinta segundos eran todo lo que necesitaba. La prueba de que había ganado.

El juicio de David Chen concluyó tres meses después. Fue declarado culpable de acechar a cinco mujeres y condenad
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