-¡Atención todos!- chilló Katlyn haciendo que todos los empleados se callaran, dejaran sus conversaciones a la mitad y se acercaran hacia donde estaba ella agitando unos sobres rosados en sus manos.
Todos la rodearon en un círculo y la mujer sonrió victoriosa de tener la atención como tanto le gustaba.
Justo en ese mismo momento Helena entró al edificio y no pudo evitar acercarse al tumulto con curiosidad, encontrando a Katlyn en el medio, se asomó entre la gente y se adelantó, temiendo que l