Jeremy cerró los ojos y respiró profundo, era el momento más erótico de toda su vida, ni con Isabella había sentido todas aquellas emociones que estaban descontrolándolo todo. Hanna estaba aprisionándolo con sus piernas amarradas a su espalda baja y se movía sensualmente, rozando su sexo contra su abdomen bajo, mientras lo besaba con todas sus fuerzas, era evidente su deseo por él, Jeremy había bajado sus manos a su trasero y lo apretaba y masajeaba mientras se besaban
-Nena - hablaba con voz e