También te amo
Hanna no había vivido algo así antes, un contacto piel a piel con un hombre, era su primera vez, pero eso no quería decir que fuera inexperta, había visto, escuchado y hablado de sexo hasta el cansancio, incluso lo había practicado con juguetes sexuales que muy gentilmente le había proporcionado su querida amiga Cora, que además era su maestra en el tema, pero nada de aquello era medianamente parecido a lo que estaba viviendo y sintiendo en este momento. Las manos de Jeremy eran agiles, fuertes