Punto de vista de Valeria
Palacio de la Manada Viento del Sombrío — Ala Norte
Las alarmas de guerra no dejaban de sonar y cada estruendo me golpeaba el pecho como una advertencia directa de la Diosa Luna.
En cuestión de segundos, el palacio entero estalló en caos: los guardias irrumpieron por los pasillos con armas a la espalda, mientras los sirvientes huían de los corredores con las alarmas resonando desde todas las torres del territorio de la Manada Viento del Sombrío.
Yo permanecía congelada