SOSPECHAS.
SOSPECHAS.
La puerta se cerró tras la silueta menguante de Alessio, y con ella, se suponía que debía cerrarse el capítulo de un encuentro fortuito y sin significado. Lorenzo se obligó a sí mismo a borrar la imagen del niño, a concentrarse en los asuntos de su manada, en las estrategias y alianzas. Pero en su mente, los ojos del niño, inundados de tristeza, se negaban a desvanecerse. Los ojos de Alessio llenos de tristeza, causaban un dolor en su pecho que no podía ser ignorado.
Con un suspiro q