El REFLEJO DEL ALFA.
El REFLEJO DEL ALFA.
La puerta del salón se cerró con un silencio reverente tras la figura solitaria de Lorenzo, cuya entrada no necesitaba ser anunciada. Los Alfas presentes, líderes natos y guardianes de sus respectivas manadas, reconocieron su presencia con breves asentimientos, pero él no respondió. Se desplazó hacia su asiento, su andar era el de un depredador acechando en la penumbra, y el aire parecía condensarse a su alrededor, cargado de una tensión palpable.
Lorenzo se sentó, y su ro