CARTA A LA MANADA SNOW.
CARTA A LA MANADA SNOW.
El estudio estaba impregnado de la pesada atmósfera de preocupación y desesperación que Zade había estado cargando desde que la enfermedad se había esparcido entre los lobos. Luna, con el libro firmemente sujeto contra su pecho, llamó a la puerta y se acercó a su compañero que sabía que la necesitaba.
―Amor ―dijo ella con voz suave.
Zade levantó la cabeza de entre sus manos y le dio una sonrisa,
―¿cómo está Desmond? ―pregunto Zade sin poder ocultar el agotamiento que