Capítulo 43. Fiesta de élite
Jim
—¿Eres mi hijo? — pregunta mi madre con los dientes apretados por el enojo. A pesar de que sonríe para que nadie más se dé cuenta de que está tan enfadada. Bueno, siempre ha logrado guardar las apariencias. Desde que se casó con mi padre biológico, pude darme cuenta de que cambió, que dejó de ser ella misma y que comenzó a guardarse todo.
Podía disfrutar de las grandes fiestas, a pesar de que por dentro estaba tan enojada o triste. Como en las reuniones de élite que coincidían con el anivers