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... Lidia.
¿Por qué nadie me dijo que tener un bebé era tan doloroso?
Las contracciones empezaron y quise relajarme, imposible si tomamos en cuenta que estaba en casa. Con Emmett, mi padre y mi suegra teniendo una conversación incómoda. V
Mi bebé llegó a tiempo para detener dicha conversación.
— Rápido al hospital. — Grito mi suegra. Emmett me tomo en sus brazos, me llevo al auto y manejó, mientras mi padre iba atrás, conmigo dándome apoyo.
En el hospital me pusieron a caminar, ante