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... Lidia.
No me gustaba las peleas, tampoco la manera en que mi hermana se fue. Pero no tiene por qué hacer berrinche. Ella sabe perfectamente que no soporto a Luke. Nunca le voy a perdonar que destruyera mis pinturas, y jamás permitiré que se meta a mi vida. Mucho menos en algo tan importante cómo ser padrino de mi bebé.
Pasaron unos días y Layla me visitó, se disculpó por su arranque y dijo que iría al bautizo. Acepté su disculpa y le dejé claro que a su marido no lo quiero ver ni en l