No endulces tus acciones

Joseph.

Han pasado días y no he visto a Lidia en ninguna parte.

Estoy preocupado por ella. La extraño, y no debería, me hizo quedar cómo idiota frente a mis amigos, no sé si quiero verla para reclamarle o para aclararle.

¿Pero que le voy a aclarar?

¿Y por qué tengo que aclararle algo?

Ella es la que debería darme una explicación.

— No puedo creer que tuviera la cara para regresar. —

Escuché murmuraciones. Me di la vuelta y vi a Lidia caminando por los pasillos. Su mirada llena
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