Sierra me llevo a un lugar muy lindo. Llevo más de cuatro años en está ciudad, pero nunca había venido. Eso deja ver lo poco que salgo. 2
Mientras intentaba no caerme, vi a un hombre con una niña pequeña, le estaba enseñando a patinar, ella se veía muy feliz, sus ojitos brillaban.
— Papi no quiero caerme.
— Si caes, yo estaré aquí para levantarte. — La pequeña sonrió, yo sentí alegría y tristeza. Es un padre maravilloso.
— Mira papi, yo también soy bueno. — Un pequeño se unió, su padr