Sierra me llevo a un lugar muy lindo. Llevo más de cuatro años en está ciudad, pero nunca había venido. Eso deja ver lo poco que salgo. 2
Mientras intentaba no caerme, vi a un hombre con una niña pequeña, le estaba enseñando a patinar, ella se veía muy feliz, sus ojitos brillaban.
— Papi no quiero caerme.
— Si caes, yo estaré aquí para levantarte. — La pequeña sonrió, yo sentí alegría y tristeza. Es un padre maravilloso.
— Mira papi, yo también soy bueno. — Un pequeño se unió, su padre lo observo con orgullo.
— Tengo a los hijos más talentosos. — Abrazo a ambos. Una mujer se unio a ellos.
— Fue una buena idea traerlos. Mira lo bien que lo hacen.
— Es por qué tiene un gran maestro. — Ambos se sonrieron.
Pude ver en esas sonrisas el gran amor que sienten el uno por el otro. — Vamos a llegar tarde al aeropuerto.
— Viajamos en jet privado, no te preocupes.
— Amor.
- Está bien. Vamos. - La familia salió de la pista. Debería sentirme feliz por ellos. Hay personas en