31

El ballet jamás fue suficiente. La natación ni el básquet ayudaron. Los padres de Nayet corrieron con la suerte de que el fútbol drenara su energía pero los míos no, y de no ser porque la tía Clara nos cuidó una tarde y Nayet y yo discutíamos sobre qué ver en la tele, jamás habríamos conocido el maravilloso mundo del boxeo.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP