Mundo ficciónIniciar sesiónDieron las diez de la mañana cuando la vi desmayarse, su nariz manchaba de sangre mi camisa blanca mientras yo entraba en pánico, la profesora Dolores intenta separarme de su cuerpo cada vez más débil pero yo me negaba a soltarla.
Cuando volví a abrí los ojos tenía puesto un suéter de Batman y no me había movido de la fría banca de metal desde la noche anterior.







